Anodina

– una palabra bonita, curiosa, musical, sugestiva.

– una dolorosa etiqueta, que pesa más que un saco de fracasos.

 

* Véase también: mediocre.

Clases de francés

           Pero, ¿qué te puedo enseñar yo, que todavía tengo tanto que aprender?

           ¿Qué puedo decir yo, que todavía tengo tanto que escuchar?

           ¿Qué puedo recordar yo, que todavía tengo tanto que vivir…?

_ Ah, ¿has acabado ya el ejercicio? Venga, repitamos una vez más: je suis, tu es, il est…

           Hoy quiero creer que todo cuento, sueño o poesía, por nimio que parezca, vale más que cualquiera de vuestras teorías científicamente demostradas.

Sobre la liberación de la mariposa y otras injusticias sociales

 A N., compañera de desdicha.

La pobre mariposa batía, desesperada, sus alas de limón, intentando zafarse de la cuidadosamente trabajada red de la malvada araña. Trampa mortal; batalla inútil. El desenlace de esta cotidiana historia se me antojaba completamente predecible, natural, necesario.

Hasta que llegó mi madre y destruyó el curso fatal de los acontecimientos, de la Naturaleza, de la Vida, del Todo, del Cosmos. Sin consideración alguna, tomó con delicadeza a la mariposa.

 —  ¡¡¡MAMÁAAAAAAA!!! —protesté.

 — Tranquila, que no voy a hacerle daño, solo voy a liberarla… —se adelantó.

 — No, ¡no me refería a eso! ¿Qué pasa con la araña? ¿No ves que le estás quitando su comida?

Me miró un momento, pero, inevitablemente acostumbrada a mis rarezas, sacudió la cabeza, abrió la ventana y soltó a la mariposa, tal vez con cierto aire de heroína naturalista, y se olvidó para siempre del pequeño incidente.

Yo, al contrario, resoplé indignada. Observé, no sin cierto rencor, cómo la mariposa se alejaba, batiendo con ligereza sus cítricas alas. Qué injusticia. ¿Habría liberado mi madre a la víctima de la maldad arácnida, si esta hubiera sido una sucia mosca?

Qué injusto, qué injusto, qué injusto. Incluso en el caso de los insectos, las guapas tienen ventaja. Y las feas, como la araña, se quedan sin comer.